Preocupa a la TV la falta de ficciones locales

las-mil-y-una-noches-374x213DIRECTORES AFILIADOS A DOAT APUNTAN CONTRA LOS PROGRAMADORES POR DESPLAZAR DEL PRIME TIME A PRODUCTOS PROPIOS

Ante la invasión de novelas extranjeras en los horarios centrales de los canales de aire, los Directores de Obras Audiovisuales para Televisión (DOAT) manifestaron su preocupación y analizaron las causas, apuntando en particular a una: la merma en la cantidad de contenidos de ficción locales.

Habida cuenta del buen rating y liderazgo de novelas como “Las mil y una noches” de Turquía, en Canal 13 (lo más visto de la TV) , o el año pasado el furor de “Avenida Brasil” en Telefé (actualmente también se emite con éxito, más temprano, la brasileña “Rastros de mentiras”), guionistas y productores advierten la necesidad de regresar a la telenovela estilo Alberto Migré o Nené Cascallar, que tantos frutos dio en la Argentina y el mundo, y en la que se inspiraron todas las que siguieron y están hoy en boga.

En nuestro país los mayores costos en la ficción siempre fueron cubiertos con la venta de las latas al mercado internacional, donde la Argentina cosechó muchos éxitos. En los últimos tiempos esas ventas han disminuido profundamente, obedeciendo a múltiples motivos: los costos, la producción de contenidos no acordes al mercado internacional, los formatos no comerciales, la falta de una política agresiva de difusión, la falta de apoyo interno a la TV industrial (telenovelas, series, series infanto-juveniles).

La cantidad de ficción nacional no sólo ha disminuido en la TV abierta sino que también es desplazada de los horarios del prime time, y los espacios en la grilla se están cubriendo con los melodramas de Televisa de México, GloboTV de Brasil y TMC de Turquía o las narconovelas colombianas. Y se augura una continuidad de esa política por la diferencia de costos: evidentemente comprar una lata es 10 veces más barato que producirla, y la aceptación del público a esos melodramas es realmente alta.

Rodolfo Hoppe, director, productor y vicepresidente de DOAT, dijo a este diario: “Esas telenovelas y melodramas en prime time seguirán estando si el público las elige. La responsabilidad no es de los guionistas, nuestro medio siempre tuvo un muy alto nivel de creatividad, la prueba está en que actualmente escriben guiones de telenovelas que el mercado internacional les sigue comprando. Son los productores los que no se entusiasman con el criticado melodrama y los programadores esperan tener la información de un éxito en otra plaza para poder programarlo. El pecado está en no jugarse por la telenovela nacional, que producirla cuesta más que una lata comprada, pero tiene la posibilidad de venta internacional que nuestro país casi ha abandonado o, en el mejor de los casos, vende los formatos que escriben los autores”.

Consultado por el éxito de la TV local actual, “Esperanza mía”, y un fracaso inesperado, “Entre caníbales”, Hoppe sostuvo: “‘Esperanza mía’ es un caso de melodrama típico, por eso tiene éxito. Es una telenovela con un conflicto elemental pero que interesa, con una protagonista con carisma o ‘ángel’, y un formato acertado en ritmo y diseño de producción. Es lamentable que nuestro medio televisivo tome como cierto el concepto de que debe alterarse el guión en pos del seguimiento del rating. No sólo los actores improvisan, también los productores hacen torcer las historias en forma diaria siguiendo las supuestas indicaciones que marca la audiencia, y de esa manera, se logran las incoherencias en las historias que se ven a diario. ‘Entre caníbales’ tiene un problema de definición: no es televisión ni es cine. Es una serie con buen nivel técnico, y el público quiere conmoverse con un tema profundo pero tratado con entrega. Se le otorga mucha importancia a la imagen y descuido en el compromiso del relato. La temática abordada se acerca mucho a la realidad de la política que los argentinos estamos sufriendo, con el agravante que el planteo inicial es de personajes de la política muy grises. Si a esto le sumamos un ritmo lento y muy poco avance en la historia, los resultados en audiencia son coherentes”, concluyó.

Las consecuencias directas que genera la invasión de enlatados extranjeros en el prime time son varias: los autores han encontrado en la venta de sus guiones a las empresas de producción extranjera una forma de paliar la falta de oportunidades que el medio local niega. A los actores se les está cerrando una muy importante fuente de trabajo continua como lo es la participación en la producción de una telenovela que tiene una duración promedio de 7 meses y, en consecuencia, les cierra la posibilidad de su difusión en el mercado nacional e internacional. También se clausura la fuente de trabajo a personal técnico y artístico altamente capacitado en los formatos de ficción. Todo deriva en la imposibilidad de vender al mundo los productos, lo que siempre implicó una fuente de ingresos alternativos.

Daniel Alvaredo, actor y director de TV expresó: “El grave problema surge cuando en la búsqueda de la originalidad se pierde el basamento narrativo del género creando híbridos. Generalmente, un contenido de TV lo genera e impulsa un productor. Y los productores han dejado de confiar en los géneros de televisión que tantos réditos han generado -las telenovelas y las tiras diarias infanto-juveniles- buscando diferenciarse con tiras diarias con ingredientes de telecomedias costumbristas, policiales de acción, o dramas con cierto tipo de compromiso social. Estos géneros, históricamente, se emitían semanalmente. La exigencia de la emisión diaria condiciona a todos, obliga a la superficialidad en su producción y desanima y desorienta al espectador. Insisto en que antes que la historia está el género. Si ‘La extraña dama’ hubiera sido un drama, seguramente no habría trascendido como trascendió.

Con respecto a “Esperanza mía” y “Entre caníbales”, Alvaredo reflexionó: “‘Esperanza mía’ es un claro ejemplo de híbrido entre la telenovela y la tira diaria infanto-juvenil, emitido en un horario donde conviven el mayor segmento etario de la grilla de programación. ‘Entre caníbales’ fracasa porque la competencia que tiene es bestial y además la llamada serie americana, se realiza a razón de un capítulo cada 20 días hábiles. En la Argentina el único producto que se intentó realizar con ese tipo de producción fue ‘Hermanos y detectives’ y a gatas lograron llegar a los 10 capítulos. Convengamos, además, en la torpeza en la programación de la emisora que compromete la producción de esta ficción en un año electoral, donde ésta queda extemporánea, ajena y lejana”.

Para cerrar, Oscar Maresca, director de TV y tesorero de DOAT, concluyó: “Creo que en pos de una ‘renovación’ y querer crear un nuevo estilo de relato, que deja afuera al culebrón, se ha caído en un snobismo que no está acorde al requerimiento del espectador. El público necesitaba historias simples, sentirse en algún lugar identificado y emocionarse. La floja propuesta local la crean los propios encargados de realizarlas. Los productores que parecen ser los “inventores de la TV mundial” hacen una televisión que les gusta a ellos y contratan a guionistas para dictarles las historias. Los resultados están a la vista. Los mismos que critican son aquellos que tendrían que sondear qué quiere el mercado, antes de producir series o tiras que solamente les gustan a ellos. Para que se produzca el fenómeno de seguimiento del público tienen que sumarse varios factores: muy buen guión, excelente realización y grandes actuaciones”.

 

Fuente: Ámbito Financiero
Publicado: 26-06-15